Adulterio espiritual



Un verdadero anhelo es la única manera por la que se puede llegar a la intimidad. Por ejemplo, en un matrimonio, la intimidad es un reflejo del más puro anhelo (y no precisamente una intimidad carnal, sino con lo más profundo del cónyuge). La intimidad, por lo tanto, es el ANHELO por conocer más íntimamente a alguien.


Así mismo, cuando deseamos conocer de manera íntima a otra persona, y el sentimiento por la otra persona es recíproco hacia nosotros, es cuando experimentamos un verdadero AMOR.


Sin embargo, si en la intimidad con alguien permitimos un “tercero en discordia” entonces comentemos ADULTERIO; y Dios, le dice al adultero que sus propias iniquidades serán el motivo de su tropiezo.


  • Santiago 4:4-5

Este pasaje bíblico no precisamente está dirigido a las personas nuevas en Fe, sino a los que conocen de Cristo hace mucho tiempo quienes y no han mantenido una verdadera fidelidad con Dios. Es decir, “cristianos” que son amigos del mundo, y que tienen dioses de madera.


El poner a Dios en segundo lugar, la Biblia lo considera como ADULTERIO ESPIRITUAL. Y esto es mucho más grave que cometer adulterio en el matrimonio. (1 Juan 2:15-17). Para Dios no hay cristianos medias: o se ama a Dios por sobre todas las cosas, o simplemente hacemos lo que creamos más convenientes. Con Dios es todo o nada.


Ahora bien, si en nuestro camino con Dios nos hemos “caído y levantado” constantemente (cometiendo adulterio espiritual) algo que puede ayudarnos es el entender y/o conocer que EL ESPÍRITU DE DIOS ES EL QUE NOS DESEA CELOSAMENTE. El espíritu de Dios nos procura más de lo que nosotros lo procuramos a Él. El deseo de Dios por nosotros va mas allá de lo que podamos entender. Dios nos desea intensamente. Dios nos dice constantemente “me muero por estar contigo”. Dios quiere serlo TODO en todos los sentidos de nuestras vidas.


Pero… ¿Cómo deseamos/anhelamos nosotros a Dios?


En Amos 5:4-5, Dios nos invita a buscarlo por sobre todas las cosas para que entonces nos demos cuenta de que Él es lo que realmente necesitamos. Antes de buscar el apoyo de amigos, familiares, doctores, debemos recurrir a Él en primer lugar. Cuando busquemos a Dios realmente, podremos darnos cuenta que Él es quien nos ha estado buscando desde el principio APASIONADAMENTE.


En 1 Corintios 6:14 se puede leer que si nos UNIMOS EN INTIMIDAD con Dios, podremos ser un mismo espíritu con Dios. La intimidad con Dios no es sólo “una palabra”, sino una INVITACIÓN a SER UNO con Dios, a estar EN ÉL. Esto no quiere decir que seamos Cristo, esto significa que sólo por medio de esa intimidad nos podremos parecer cada vez más a él.


En Juan 14:23, Jesús declara que si amamos y obedecemos a Dios, él HABITARÁ EN NOSOTROS. Dios nos ama tanto que quiere que estemos con él. Dios quiere que seamos UNO con él… Dios muere de ganas por poder ser uno con nosotros. Si fuéramos completamente conscientes de que Dios TIENE UN ANHELO INCESANTE PARA CON NOSOTROS, no tendríamos ninguna excusa para pecar.


Dios no quiere una relación de “sólo amigos” con nosotros, donde solo manifestemos amor por Él en compañía de otros cristianos, y no lo llevamos con nosotros a la escuela o al trabajo… Solo recurrimos a él cuando necesitamos algo. Con estas actitudes, demostramos que lo tenemos como un amigo, pero no como nuestro verdadero amor. El mundo nos absorbe y nos despoja de nuestros verdaderos tiempos con Dios, y nos lleva a una relación de “solo amigos” con Él.


Dios siempre estará dispuesto a iniciar una relación íntima con nosotros. Él siempre estará dispuesto a escucharnos y Él siempre tendrá la solución para cualquier situación, porque DIOS ES TODO, ÉL PUEDE CON TODO.


Mensaje por Alejandro Pérez Ramayo, predicador de nuestra congregación.


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