¿De qué se trata ayunar?


Una manera de ser llenos de la presencia de Dios, es mediante el ayuno. Ser joven no precisamente impide el disponer tu corazón en ayuno para buscar la Presencia de Dios.

"Tengo tantas cosas que hacer, que pasare las primeras 3 horas orando" - Martin Lutero


Daniel 1:8 Reina-Valera 1960 (RVR1960) “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.”

Las palabras claves de este versículo son: “NO CONTAMINARSE”… Pero, ¿Cuáles son esas cosas que pueden contaminar nuestra relación con Dios?

Todo aquello que pongamos antes que Dios, independientemente si es bueno o malo. Algunos ejemplos: redes sociales (Facebook, Instagram, Snapchat, Whatsapp, etc), la television, ciertas comidas, Netflix, algún deporte, pecados (pornografía, masturbación, mentiras, malas palabras, etc.)

Si realmente anhelamos una relación ÍNTIMA con Dios, es necesario: Tener un crecimiento espiritual, el cual se obtiene mediante el hábito de la lectura bíblica y tiempo de oración; y no hay sustituto para el tiempo devocional. Las personas que Dios utiliza de una forma poderosa, son aquellas que se apropian de la verdad y del poder por medio de la comunión personal con Él.

A continuación, se presentan cuatro razones de por qué debemos tener nuestro tiempo devocional diario y continuar ayunando:

1. El tiempo devocional y de ayuno es para conocer a Dios por medio de la comunión con Él.

1 Juan 1:1-3 “Lo que ha sido desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado, lo que hemos tocado con las manos, esto les anunciamos respecto al Verbo que es vida. Les anunciamos lo que hemos visto y oído, para que también ustedes tengan comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.”


2. El tiempo de ayuno y devocional es para recibir dirección en cuanto a nuestras decisiones diarias, y así cumplir su voluntad en nosotros.

Salmos 143:8 “Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porqué a ti he elevado mi alma”


1 Juan 5:14 “y esta es la confianza que tenemos en él, qué si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.”


¿En qué áreas de tu vida como joven reconoces que necesitas de su dirección?

3. El tiempo de ayuno y devocional es para llevar nuestras necesidades a Dios y así depender de Él.

Filipenses 4:6 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”


4. El tiempo devocional es para capacitarnos para producir fruto.

Juan 15:4-5 “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros os pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer”

Como iglesia, este año Dios nos lanzó el reto de dar MUCHO FRUTO. Y TÚ joven, eres parte de esta familia, de esta iglesia, por lo tanto Él también nos llama a dar mucho fruto; ¿cómo? Siendo de ejemplo en nuestras escuelas, casas, trabajo, familia… Siendo luz en medio de la obscuridad.

No somos jóvenes que van con la corriente si no jóvenes radicales que van contra la corriente. Somos aquellos que dejarán un legado en esta tierra RECONOCIENDO A DIOS COMO EL CENTRO DE NUESTRAS VIDAS.

Te reto a que no seas un joven del montón, ¡De esos ya hay muchos! Sino que seamos diferentes y únicos como Daniel, que estuvo dispuesto a no contaminarse.


Mensaje por parte de Ricardo Espinosa, predicador de nuestra congregación.


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