El perdón




La vida con Cristo no solamente se trata de conocerlo, sino de parecernos a Él.


"Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado." (Hebreos 12:1-3)


Estamos rodeados de muchos testigos en nuestra vida Cristiana; seguir la a Cristo es más una carrera de resistencia, perseverancia y no de velocidad las personas que nos rodean pueden apoyar o criticar dependiendo las decisiones que tomemos durante esta carrera.


El autor de los Hebreos nos aconseja en este párrafo tres consejos


1. DESPOJARNOS DEL PESO NO NECESARIO:

De aquella cosas de la vida para poder avanzar, del peso del pecado que no nos hace tropezar.


2. PERSEVERANDO HASTA EL FINAL

Hay personas que cuando inician su vida en la Cristo siguen sus pasos, continúan en su camino; sin embargo hay otras que no afirman sus pies en la roca y una vez que reciben el milagro le dan la espalda a Jesús continuando con su vida antigua.


3. PONIENDO LA MIRADA EN DIOS:


Jesús estuvo dispuesto a soportar cosas hostiles por amor a ti y a mi, Él enseñó a perdonar y nos manda a perdonar y a obedecer.


Lo que nos hace parecidos a Cristo es el perdón que le da a las personas que nos ofenden, el perdón que esté dispuesto a dar, es lo que nos hará más parecidos a Jesús.


Siempre que Jesús aparece en la vida de las personas las cambia (ej. Zaqueo pasó de ser un ladrón de impuestos a devolver todo aquello que había robado; Bartimeo después que recuperó la vista, decidió seguir a Cristo); inclusive cuando la fe y el corazón se conectan empieza a ser dadivoso. Lo que nos transformará realmente es un encuentro con Cristo; y renovar nuestra mentalidad con la Palabra de Dios.


"Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí." (Gálatas 2:20)


Siempre que realmente perdonamos y extendemos el perdón, nuestro corazón se conecta al corazón de Jesús y le estamos mostrando al mundo el corazón de Dios, pues el perdón no se trata de olvidar sino de recordar la Cruz.


"Cuando llegaron a un lugar llamado «La Calavera», lo clavaron en la cruz y a los criminales también, uno a su derecha y otro a su izquierda. Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y los soldados sortearon su ropa, tirando los dados. La multitud observaba, y los líderes se burlaban. «Salvó a otros —decían—, que se salve a sí mismo si de verdad es el Mesías de Dios, el Elegido». Los soldados también se burlaban de él, al ofrecerle vino agrio para beber. Y exclamaron: «Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!»."(Lucas 23:33-37)


Jesús nos enseña que estando en la cruz golpeado, malherido, dolorido miró hacia el Padre e intercediendo por aquellos que lo ofendían mostrando que Él ya los había perdonado.


Cuando perdonamos nos somos víctimas; somos las personas más valientes y nos hallamos más cerca de Jesús, pues son las que están más cerca de la semejanza de Jesús.


¿Cuántos quisieran parecerse a Cristo?, ¿Cuántos quisieran perdonar las ofensas de quien las hirió, defraudó, mintió, robó, habló mal de ti?


Mensaje por nuestro Pastor Enrique Arturo Esp¡nosa Aullet


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#Perdon #PastorEnriqueArturoEspinosa

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